miércoles, 20 de agosto de 2008
Día miércoles (nota dejada a la hermana)
Lo siento... no pude cocinar, no puedo pensar, no podría tragar... no debo tener hambre, no debo digerir, ni alimentarme, así al succionar me iré consuminendo...
martes, 19 de agosto de 2008
Sala de espera
Todos deseaban lo mismo, el niño contaba las bolitas que tenía en distintos bolsillos de su uniforme, a su madre ya la habían llamado, él era un orgullo para su familia, sus hermanos lo esperaban en El Hogar, era el momento de avanzar a la siguiente etapa para alcanzar la madurez (algún día también sería nombrado por el alto parlante) le llegó el turno a la señora que se sentaba a su lado, tenía la misma edad de su madre, se despidió de sus hijos y marchó con la cabeza en alto, nadie sabía que le ocurriría. A mi me tocaba inspección, controlaron mi peso y mi salud, gracias a Ellos todo salió bien, el doctor (que era alto, robusto y de una hermosura que nosotros no teníamos, por lo que nunca se mezclaban con nuestra clase) me recetó unas vitaminas y me dijo que aumentarían en 2 kilos mi porción de cereales y arroz, ya que estaba bajo el peso ideal, al salir ví las letras que adornaban la entrada del consultorio (sólo Ellos sabían leer y escribir) que burlonamente decían :"TWIN aquí exportamos las mejores carnes del país"
lunes, 18 de agosto de 2008
¿Qué hago con mis manos?

Tuve un sueño extraño, soñé que estaba en la playa, la arena era conocida... igual a todas las arenas y el mar era conocido, el sol se ocultaba tras unas nubes oscuras, y mis manos hacían un castillo de arena, miraba a muchos niños haciendo lo mismo... pensaba que son muy pocas las personas que pueden efectivamente estar sin hacer nada -incluso sin pensar- mi castillo era enorme... podías tocar el cielo si entrabas en él, y veía las estrellas pegadas en el firmamento, traté de mirar hacia abajo y sólo veía el mar... al despertarme me sentí vacía... abrí los ojos y estaba sola, en una cama que se hacía inmensa por tu ausencia, intenté levantarme y mis manos no estaban... creo que las perdí en el sueño, traté de soñar, lo intenté en realidad, para que el vacío siguiera devorándome, pero el sueño no regresó a mi, mis ojos... mis ojos, no quiero volver a abrirlos, no quiero mirar las cosas conocidas, nada tiene que volver a tener sentido, camino desorientada por la habitación, me dirijo hacia la ventana... escupo mi lengua por el balcón... no deseo escuchar mi voz, le pido al cielo que mi piel se carbonice, para que ningún roce accidental me recuerde tus manos, y mis tímpanos se escapan antes de que los destruya con mi pensamiento. Golpeo mi cráneo contra la muralla, hasta destruir totalmente mi tabique nasal y así, ensangrentada y adolorida, en absoluta oscuridad y silencio vuelvo a pensar en el mar y las estrellas, doy un salto y regreso al océano.
el porque de este espacio...
Estuve pensando... (aunque no lo crean lo hago muy a menudo) creo fervientemente en que necesito vomitar en algun lugar lo que pasa por mi cabeza... y encontré este basurero, donde la gente común olvida sus mediocridades y se sienten más seguras de si mismas, (estoy incursionando nuevamente después de 2 años sin ingresar a un computador) y como decía, encontré a mucha gente en un sitio de caras conocidas, pero ninguna me interesa, será porque en medio de todos los avances tecnológicos yo me quedé atrás, y veo todo esto con otra mirada, en realidad no importa cuantos amigos de amigos tienes, ni cuanta gente visita tu blog, todos siguen estando tan vacíos como antes... es por eso que traté -en un intento desesperado- de hacerme escuchar (ya que jamás enviaré mis escritos a una editorial...).
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