martes, 19 de agosto de 2008
Sala de espera
Todos deseaban lo mismo, el niño contaba las bolitas que tenía en distintos bolsillos de su uniforme, a su madre ya la habían llamado, él era un orgullo para su familia, sus hermanos lo esperaban en El Hogar, era el momento de avanzar a la siguiente etapa para alcanzar la madurez (algún día también sería nombrado por el alto parlante) le llegó el turno a la señora que se sentaba a su lado, tenía la misma edad de su madre, se despidió de sus hijos y marchó con la cabeza en alto, nadie sabía que le ocurriría. A mi me tocaba inspección, controlaron mi peso y mi salud, gracias a Ellos todo salió bien, el doctor (que era alto, robusto y de una hermosura que nosotros no teníamos, por lo que nunca se mezclaban con nuestra clase) me recetó unas vitaminas y me dijo que aumentarían en 2 kilos mi porción de cereales y arroz, ya que estaba bajo el peso ideal, al salir ví las letras que adornaban la entrada del consultorio (sólo Ellos sabían leer y escribir) que burlonamente decían :"TWIN aquí exportamos las mejores carnes del país"
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