Estoy cansada, admito que todavía me duele el corazón y es terrible estar conciente de ello, cada cosa se vuelve familiar, hasta los más mínimos detalles, trato de evadirme llenándome de trabajo, de comida, de horas frente a un monitor (tv o pc) y aún así, el dolor continúa reventándome la piel, ya no sé si es bueno estar aquí, tal vez debo irme por un tiempo, para que la tormenta pase, y poder respirar de nuevo, tengo estacas en todas las células de mi cuerpo, quiero apretar el boton de reset, pero no lo encuentro, y sigo sin poder llorar...
Necesito un refugio... un lugar donde pueda poner mi piel al revés, ya no soporto esta ciudad, me estoy ahogando... y no es culpa de ustedes, soy yo la que todavía tiene demasiados demonios encerrados, necesito sanidad mental y aire puro, necesito algo de bienestar y naturaleza...
sábado, 22 de noviembre de 2008
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2 comentarios:
Animo niña! No dejes que las penas del pasado te inunden. Aprende las lecciones y sigue adelante no más. La vida te espera!
Saludos cariñosos.
¿Es que alguna vez deja de doler?
Es posible que la distancia mitigue el dolor, pero es el tiempo el que apacigua... a veces creo que la distancia no es más que detener el tiempo y luego al volver están los lugares y los recuerdos y todo lo que dejaste atrás no ha hecho más que esperarte.
Aunque quizás el viaje sirva para ver el mundo con otros ojos y que al volver todo se vea distinto...
un abrazo y un link http://poeticas.es/?p=254
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