
Entro al mall, me siguen, cometí el error de ofrecerle mis flores a una de ellas, y repentinamente noto que ese es su centro de operaciones, se pueden escuchar sus vocecillas y pasos apagados, trato de imitarlas para que no sospechen de mi y perderme en la multitud, los guardias murmuran… hay un infiltrado… miro las vitrinas trato de escapar, hasta que me topo con una, me dice:
-No se esconda, usted debe integrarse a nosotros, tendrá un empleo seguro, sólo debe gastar su dinero aquí y alimentar a nuestra reina.
Mientras movía sus antenas y sonreía.

2 comentarios:
Hola Angelota.
Revisaré tu blog de vez en cuando, vale?
Saludos.
Edü
tengo un empleo, a honorarios sin beneficios, elijo mi horario... pero casi cada mañana al enfrentar la pantalla deseo no estar allí, no haber seguido las normas con tanta solicitud, haber escapado antes y puedo ver como la vida que me espera y la profesión que ELEGI no es lo que deseo.
dios guarde a la reina que yo no quiero el dinero. O tal vez lo quiero para utilizarlo en cuanto lleguen los dias largos para perderme y nadar hasta el horizonte.
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